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Team Building de Alicante a Tabarca

Un día de Team Building de Alicante a Tabarca

La navegación a vela es una excelente metáfora para trabajar objetivos empresariales. Muchas empresas ya han empezado a descubrir que a bordo de un velero, y en un entorno agradable y diferente al habitual de las cuatro paredes de una sala de reuniones, se pueden conseguir grandes avances entre los diferentes miembros de una organización.

El pasado martes tuvimos la ocasión de compartir con los miembros del Comité de Dirección de uno de los principales laboratorios internacionales, una jornada de Team Building a bordo de un velero Hanse 470′ con dirección a la isla de Tabarca. La salida fue a las 10:00h desde el prestigioso y elegante Club de Regatas de Alicante. Todo estaba a punto para recibir a nuestros tripulantes: bolsas de bienvenida de Nautic Ocean con agua, crema protectora solar, gorras, y guantes de vela. Un kit básico para practicar y disfrutar de la navegación a vela en una jornada con cielos despejados y un viento moderado en torno a los 12 nudos del este.

Después del preceptivo breafing de seguridad, el coaching que nos acompañaba explicó en qué consistiría la jornada: trabajo en equipo con diferentes maniobras a vela como viradas, trasluchadas,  una maniobra de M.O.B. (Hombre al agua), y un taller de nudos que ellos mismos deberían gestionar.

Pudimos realizar toda la travesía a vela con roladas oscilantes que nos hacían navegar siempre entre un descuartelar y un través, en configuraciones cómodas alcanzando los 6 nudos de velocidad SOG. Sobre las 14:00h del mediodía arribamos a la isla de Tabarca, también denominada nueva Tabarca,  y decidimos “echar el hierro” en la costa norte de la isla porque nos pareció mucho menos poblada de barcos. El fondo aquí es pura roca y debemos tomar la precaución de orincar el ancla.

Después del merecido baño, el Taxi Boat del restaurante que habíamos reservado vino a buscarnos para poder bajar a tierra. Allí, después de recorrer sus bellas y estrechas callejuelas, y disfrutar del paisaje,  degustamos el típico caldero Tabarquino elaborado a base de pescado de la zona: Gallina y Lechola, todo ello con una base de patatas y un alioli suave. Con ese caldo se sirve posteriormente un arroz exquisito extendido en una fina base con tan sólo algún pimiento rojo asado a modo de decoración. Es curioso constatar como ese mismo plato se sirve en otras zonas como el Delta del Ebro e Ibiza. Aunque con diferentes nombres: “Lo caldo” en el Delta, “Bullit de Peix” en Ibiza, y “Caldero” en Tabarca, al ser un plato que elaboraban los pescadores a bordo, se nos ocurre que seguro existió en algún momento de la historia, un vínculo entre esos diferentes pescadores de esas tres zonas que conforman un triángulo geográfico.

Con el buen sabor de boca de un plato netamente marinero, nos volvimos a dirigir a nuestro velero que nos aguardaba impaciente para navegar las aproximadamente 10 millas que separan la isla de Tabarca del puerto de Alicante. Durante esta singladura, los tripulantes practicaron con un Taller de nudos, y posteriormente nuestra coach hizo la habitual explotación donde extrajo todas las conclusiones de la jornada.

Sobre las 18:00h estábamos amarrados de nuevo en el Club de Regatas de Alicante y satisfechos por haber conseguido nuestro propósito: alcanzar objetivos empresariales en un torno propicio y natural.

Esperamos este artículo os haya gustado y os animamos a visitar la isla de Tabarca.

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